La novela
En el pueblo del interior de Galicia en el que nació Bernardo Candeleira los niños crecían con un sueño, emigrar, a Argentina, a Venezuela, a Brasil… Marcharse, dejar atrás el frío y el hambre, el duro trabajo de la tierra. Cuando Bernardo dejó el pueblo, lo hizo para no regresar jamás y olvidar las continuas palizas y el alcoholismo de un padre que lo maltrataba. Bernardo no estaba dispuesto a hundir su vida en las ciénagas de una España ultrajada por la guerra.
Enrolado en un barco militar que da la vuelta al mundo llega al lugar con el que siempre ha soñado: Río de Janeiro. Islas, montañas, playas, mar, el Cristo Redentor que recibe con los brazos abiertos a todo el que llega, es el paraíso. Un incidente con un compañero de travesía cambiará el rumbo de los acontecimientos hasta convertirlo en un infierno.
El miedo a vérselas con las autoridades franquistas obliga a Bernardo a huir y vivir clandestinamente en la cidade maravilhosa, la meta de tantos gallegos en los años cincuenta. Brasil era la oportunidad para la fortuna, pero también un bulevar de sueños rotos para aquéllos que fracasan.
Corre el año 1954, Brasil está revuelto políticamente tras el suicidio del presidente Getúlio Vargas. La extraña muerte del viejo dictador ha llevado al país a una completa inestabilidad política. Bajo esa atmósfera de incertidumbre social, Bernardo deberá ocultarse de las autoridades. Pese a las dificultades, lo tiene claro: Galicia es la tierra donde está su padre, Brasil el lugar donde quiere pasar la vida.
Albino, su amigo de la infancia en el pueblo, llegó a Río años antes que él. Será Albino quien le guíe en los primeros pasos en la nueva ciudad, quien le ayude a sobrevivir en la clandestinidad, quien le consiga una nueva identidad y quien le abra los ojos a las oportunidades que se presentan ante ellos. El Jogo do Bicho, la lotería ilegal que apasiona a los brasileños, es su oportunidad para cumplir con todo lo que soñaban. Ya nunca podrán abandonar el submundo de mafia y dinero a espuertas que se abre entre ellos.
Bernardo ya no se llama así, Francisco Nunes es su nuevo nombre según los papeles falsificados; ya no es gallego, ahora es portugués, ya no es pobre, ahora es poderoso. Él y Albino ascienden en su nueva vida. Derrochan lujo, privilegios y dinero mientras buscan cambiar su imagen de emigrantes recién bajados del barco por la de prósperos y reputados hombres de negocios, hombres respetados dentro de una de las mafias más poderosas de Sudamérica.
Albino no ha dudado, no ha mirado atrás… Poco a poco se hace con el control absoluto de los negocios clandestinos de la ciudad. Sobornos, palizas, asesinatos, prostitución, drogas, guerras entre facciones, nada escapa a su codicia. Bernardo, o Francisco, a veces ni él sabe cómo se llama, se aprovecha del poder de su compañero pero cada vez se integra más en ese nuevo mundo: las favelas, el samba, el carnaval, los partidos de fútbol en la playa, la belleza de las mulatas… Un mundo en el que los ritos africanos se mezclan con una modernidad nunca conocida por ellos, donde hasta los sueños se usan para interpretar la vida: “si sueñas con la muerte, tienes que jugar al Bicho y apostar a los números del elefante, eso lo sabe todo el mundo…”
Los dos amigos están cada vez más alejados. Bernardo deja de ver a Albino como su amigo fiel y decide tomar partido por su libertad, desvincularse de una vez por todas de la mafia y de su vida. Sólo hay una forma de hacerlo, acabar con Albino…
Pero para Bernardo no es fácil acabar con alguien que ha salido del mismo sitio que él, su conspiración será un fracaso. Se pone precio a su cabeza en los bajos fondos de Río de Janeiro. Sólo su relación con su mejor amigo brasilero, Floriano, y el amor por la mestiza Iosinara pondrán un gesto de conmiseración al hediondo laberinto de favelas en el que tendrá que ocultarse para salvaguardar su vida.
Como hombre de fortuna ha conquistado todas las cumbres, el dinero, el lujo, las mujeres, los amigos… En su caída todos le abandonarán y pierde hasta lo poco que tenía al llegar, una identidad y un pasado.
Bernardo, desde su escondite desconocido por todos, sólo puede esperar que los conflictos entre los clanes de la droga destronen a Albino. Poco a poco se convierte en una sombra del hombre que fue, alguien sin rostro, abandonado y sin mayor amparo que su propia soledad.
Casi medio siglo después, un investigador, seducido por la ambigüedad de la vida de un anciano español sin nombre que ha aparecido en las cercanías de Río, decide recuperar aquellos cincuenta años de historia de Brasil y localizar al hombre que ya no sabía cómo se llamaba.
La vida de un incansable emigrante gallego que un día salió de España con el sueño de inventarse a sí mismo en la mejor de las ciudades posibles.
Los números del elefante es el intrigante relato del ascenso social y el vertiginoso declive de un emigrante que al término de la Guerra Civil embarca rumbo a Brasil, donde cometerá el delito que sellará para siempre su destino. La historia se narra desde el punto de vista de un fugitivo de la España franquista que bajo una identidad falsa vivirá en la clandestinidad como un oscuro buscavidas a la caza de un sueño.
El libro es una gran novela con una poderosa ambientación. La imaginación de Jorge Díaz nos guía de la mano de ambiguos personajes que son una ventana al recuerdo de una época y una ciudad irremplazables. Río de Janeiro, la metrópoli que en los años cincuenta proyectaba por sí misma el mito dorado de la prosperidad, se revela aquí como un mundo aparte, regido con sus propias normas y valores. Una época apasionante en el país más apasionante del mundo. Una mirada evocadora a un Río de Janeiro inmemorial que juega literariamente el papel de ciudad mítica.
Los intereses creados, las pasiones irrefrenables y la búsqueda de una vida mejor conducirán a Bernardo Candeleira -inolvidable personaje- a los traidores ambientes del lujo y el crimen organizado, los negocios ilegales de las mafias gallegas, el nacimiento de las favelas, la lujuriosa noche de Río, el juego, la locura por el fútbol de los brasileros, la bossa nova y el carnaval... todo el exceso de la abundancia y el retrato de la miseria moral. Un ambiente social bullente pero amenazador, de peligrosa sensualidad bajo el ardiente sol carioca.
Ésos son los elementos temáticos que permiten a Díaz construir el contexto idóneo para una inquietante historia que nos describe la condición humana del hombre que va a vivir cincuenta años en la clandestinidad: su deseo de progreso, su soledad, su maridaje con el crimen, su ambigüedad moral y su instinto de supervivencia... ¿Cómo forjarse un destino en aquellos escenarios exóticos del país que entonces era la promesa económica que iba a sorprender al mundo? ¿Cómo establecerse en un país en construcción donde todo estaba permitido? Por contraste, la realidad de aquel Brasil de ayer apunta insólitamente al mundo en transformación de hoy.
Pero en la década de los cincuenta, cuando Brasil y la construcción de Brasilia despertaban la admiración de todos, un periodo de renovación política comenzaba a formarse a partir del extraño suicidio del presidente Getúlio Vargas. La trama de la novela ahonda en el mundo inestable de aquel excitante tiempo. Partiendo de esa realidad, cada uno de los apartados de la novela lleva el nombre de los más importantes presidentes que Brasil ha tenido en la segunda mitad del siglo XX. Cada parte define un momento histórico concreto para la vida de los brasileños, de forma que a partir del retrato de conjunto, emerge el conflicto personal de Bernardo Candeleira y el gran tema que sobre él se cierne: ¿Cuál puede ser la motivación de un hombre obligado por las circunstancias a pasar cincuenta años en secreto?
La fascinante historia de Bernardo Candeleira se concreta mediante un modo de narrar transparente y conciso que, en lo general, permite la evocación realista del inolvidable Brasil de los años cincuenta y, en lo particular, transpira un turbio mundo de pasiones. Jorge Díaz hace gala de su habilidad como guionista en la escritura de un lenguaje literario visual que tiene más de economía de recursos (contención técnica, simplicidad, sutileza y eficacia expresiva) que de derroche inútil de elementos. Gracias a esa habilidad técnica, recrea magníficamente la policromía sensorial de aquellas atmósferas de tiempo fugaz y melancolía que están en las canciones de Caetano Veloso o Antonio Carlos Jobim.
Una obra que muestra la complejidad humana de un tiempo que creemos mítico, pero que sin duda existió para aquellos emigrantes españoles que abandonaron su hogar en busca de un ideal. Díaz nos abre una emocionante puerta a la memoria.